Detalles
130 páginas
ISBN: 9788482510767
ID del producto: s348es
Índice
- Prólogo
- A modo de introducción
- Ninguna energía se pierde. ¿A dónde se va?
- Cada ser humano es un microcosmos en el macrocosmos; grabamos incesantemente
- Los ámbitos de purificación de sustancia más sutil son lugares de estancia de las almas. En el Más allá el alma lleva sus «vestidos del alma»
- «Soy un huésped en la Tierra»
- La contabilidad de Dios. Todos los detalles son registrados, todas las transformaciones se actualizan
- La matriz, un capullo de irradiación creado por uno mismo para el camino del alma a una nueva encarnación
- Todo es registrado minuciosamente. Por eso: ¡Aprovecha el instante, aprovecha el día!
- En el infinito no hay estancamiento. Todo está en movimiento, todo es conducido y encauzado
- Infracciones contra la vida cósmica y las consecuencias de ello
- Cada persona, cada alma tiene el libre albedrío. Cada cual sigue su camino
- propio, individual
- La transformación de lo negativo, de lo pesado, en energías positivas, ligeras
- y llenas de fuerza
- Lo que está en contra de la ley divina, de lo que participan muchas personas, forma un karma de grupo
- El macrocosmos de materia sutil y el de materia burda; su tarea en el acontecer cósmico
- La obra omniabarcante del Espíritu eterno, de la Consciencia Universal cósmica
- El camino del olvido, el camino para cada alma de regreso al Hogar celestial eterno
- El camino del alma después del fallecimiento de su cuerpo físico
- Un alma que ha abandonado el cuerpo, atada a su entorno anterior
- «La vida que yo mismo elegí»
- La estructura espiritual del cuerpo de materia sutil de los seres divinos. El cuerpo espiritual cargado por energías contrarias a la ley divina –el alma
- Los caminos de peregrinaje del alma
- Un alma encarna. Hombre y alma serán medidos por los principios divinos de
- los Diez Mandamientos y del Sermón de la Montaña de Jesús
- El camino de cada alma, de cada persona, con el Cristo de Dios, de regreso a casa en la Existencia eterna
- Epílogo
Prueba de lectura
Cada ser humano es un microcosmos en el macrocosmos; grabamos incesantemente
Las ciencias naturales parten normalmente de la base de que todas las sensaciones, los pensamientos y sentimientos están registrados en el cerebro. De este modo, si la persona falleciera, y su cerebro dejara de funcionar, se extinguiría también toda la energía que él había grabado hasta ahora. Pero como ninguna energía se pierde, después de la muerte del cuerpo físico la energía tiene que integrarse en alguna parte...
Cada ser humano tiene un cuerpo más sutil, el alma, que también se podría llamar cuerpo astral o etéreo. Como ninguna energía se pierde, nuestra alma sigue viviendo después de nuestra muerte física en las constelaciones planetarias de un macrocosmos más fino....
Los ámbitos de purificación de sustancia más sutil son lugares de estancia de las almas. En el Más allá el alma lleva sus «vestidos del alma»
Como ya se ha dicho anteriormente, el alma es una conformación de sustancia sutil, un cuerpo de sustancia sutil que está rodeado por envolturas energéticas, que de acuerdo al grabado del alma reflejan sus cargas en colores de diferentes matices. Muchas personas saben de lo que se denomina el aura, también llamada corona, un fluido que rodea al ser humano. De acuerdo con el modo de comportarse del hombre, el aura cambia a cada instante los colores y los movimientos. Puede ser chispeante o equilibrada, según sean los contenidos de los sentimientos, pensamientos, palabras y obras del ser humano. Se trata de un movimiento constante de matices de colores que salen del hombre y que en última instancia pertenecen al alma.
Lo que durante la encarnación aparece como aura, en el alma desencarnada se denomina los vestidos del alma. Por lo tanto, los vestidos del alma no los bosqueja un diseñador ni los cose un sastre. La irradiación reinante actual de sus capas, que reflejan sus cargas, se muestra en su «vestido», en los matices coloridos de su fluido. En el camino de peregrinación del alma se va haciendo eficaz una capa energética, un vestido del alma tras otro. Este vestido del alma le señaliza al alma los aspectos contrarios a las leyes divinas que momentáneamente tienen que ser superados reconociéndolos y purificándolos....
Infracciones contra la vida cósmica y las consecuencias de ello
En las galaxias, en las llamadas vías lácteas, hay agrupaciones de estrellas. Muchas de estas agrupaciones de estrellas son campos magnéticos cósmicos, que entre otras cosas se formaron y se forman por karmas de grupo. Son conjuntos energéticos de igual vibración de determinados tipos de personas, que por ejemplo en conjunto aprueban guerras, fabrican armamento y contribuyen a que las guerras se lleven a cabo; de aquellos que hacen matar a sus semejantes; de los que obligan a otras personas a la servidumbre y a la prostitución; de los que no hacen frente al hambre en el mundo, a pesar de tener las posibilidades de ayudar. En estos campos magnéticos cósmicos están grabadas también las cargas de las personas que amontonan riquezas, a pesar de que otras personas sufren necesidades y enfermedades; cargas de los que matan intencionadamente animales o aprueban la práctica de experimentos con animales y los llevan a cabo; de los que explotan la Tierra, talando los árboles en plena savia, que destruyen especies de plantas y muchas otras cosas.
Todas estas infracciones kármicas vistas en conjunto, forman un karma de grupo....
El camino del alma ...
De acuerdo con la ley de la naturaleza el cuerpo material pertenece a la tierra. En el instante del fallecimiento del cuerpo, el alma se desprende lentamente de la envoltura mortal, el cuerpo, y de inmediato pasa a formar parte de una consciencia de un estado sustancial adecuado a su dimensión.
Los vínculos con personas que estaban muy familiarizadas con el fallecido, que vivieron junto con él durante muchos años, que adquirieron juntos algunas cosas y construyeron para sus familias o conocidos algo que para ellos era valioso, puede convertirse ahora en un problema para el recién fallecido.
Los parientes no ven el alma de la persona que antes estuvo cercana a ellos. Sin embargo, a la inversa, el alma ve a las personas con las que vivió y obró siendo un ser humano, porque el mismo magnetismo, sea hombre o alma, atrae siempre a lo igual....

